domingo, 11 de septiembre de 2011

Los que nos enseñaron a sumar llevando



El otro día estuve viendo el blog de Mara Torres (http://blog.rtve.es/la2noticias/), y me vino a la mente un enorme paisaje de recuerdos de mi infancia y el colegio. El uniforme, la paradad el bus, la cartera llena de libros, los cuadernos, el estuche, el bocadillo para el recreo... Pero sobre todo me vino a la mente un hombre bueno, creo que poco recordado, un profesor que nos enseñó casi todo entre tercero y quinto de EGB. Le llamábamos Don José Antonio, porque en mi colegio tratábamos de usted a los profesores. Don José Antonio Cartón Calvo nos enseñó a sumar llevando, y las tablas de multiplicar y miles de temas que teníamos que aprender, y nos leía La Historia Interminable en la media hora de lectura que teníamos por la mañana. Don José Antonio fue siempre como un padre para nosotros. Era una figura entrañable que completaba el mapa de mesas y pupitres que conformaba nuestra aula. Canoso, no muy gordo, campechano, sonriente, amable. Hay que ver cuánto le debo yo a este hombre… Los que nos enseñaron a sumar llevando nos enseñaron mucho más. En mi época nos enseñaban a dejar pasar a las “señoritas” antes, a dejar el asiento en el bus a las personas mayores y a las mujeres embarazadas, y a ofrecer agua antes de echarnos a nosotros, a ser educados, a ser responsables, a ser “hombres de provecho” (algo que nunca he sabido qué significa…). Y con eso, nos enseñaron un modo de vida, un código de conducta que sigue siendo hoy el ADN de nuestro comportamiento correcto.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Volver a empezar...



Volver a empezar es el título de una peli de Garci, con la que se llevó el óscar a mejor director, nada menos, allá a comienzos de los ochenta (con Antonio Ferrandis, Chanquete, haciendo de premio nóbel).
He empezado tres blogs. Dos los dejé al poco, y uno ni siquiera tuvo la primera entrada... Y este no sé yo si será una excepción. Ahora bien, me propongo escribir de la vida misma: de la matrícula de un coche, de las siete de la mañana, de las hojas que siguen cayendo en otoño, de un crío que sonríe a su madre en la cola del súper... de que vuelve a hacer frío, de unos ojos bonitos, del sabor de las sandías en verano, del granizo en primavera. Del cielo azulado cuando no hay nubes en Asturias, de lo poco importantes que son las cosas que tanto nos importan... Me propongo no hablar ni de política ni de fútbol, que esto no es la barra de un bar. Aunque con la que se avecina algún día no me contendré y pondré a alguno que otro a parir...
Total, que aquí ando de nuevo, cargado de buenos propósitos, ilusionado con llenar "posts" de ahora en adelante.
Nos vemos.